Saturday, 28 October, 2006...10:50 am
Cardenales de San Luis: SUPREMO

Cuando uno trata de analizar cada cosa como por ejemplo esta Serie Mundial, donde se daba como amplio favorito a los Tigres de Detroit, quizás mucho se fueron con el corazón en la mano por estar en ese equipo Magglio Ordóñez, Carlos Guillén, Omar Infante y Wilfredo Ledezma. Pero más allá de eso, veía un equipo compacto, con mucha fuerza ofensiva, buen pitcho y alguno que otro destellos en su defensa.
Todo eso se vino abajo cuando cuando el cerrador Adam Wainwright ponchó a Brandon Inge en el noveno episodio que permitió a los Cardenales de San Luis conquistar, luego de 24 años su décima Serie Mundial, segundo equipo con más galardones de este tipo solamente superado por los Yankees de Nueva York que tiene unos 26 en sus vitrinas.
No podemos dejar de pensar que este equipo estuvo a punto de estar eliminado en la ronda regular, con la presión ejercida por los Astros de Houston y que por poco lo saca de estos playoffs, que en cada enfrentamiento contra Padres, Mets y Tigres, siempre estaban por debajo de los pronósticos ya que llegaban con un registro de 83-78, en la que se convierte en el equipo que gana una Serie Mundial con menos victorias en la temporada regular, tras los 85 victorias que consiguió los Mellizos de Minesota en 1987.
Como se vino diciendo, San Luis hizo las pequeñas cosas, tuvo un pitcheo sólido en sus abridores como Jeff Weaver, Chris Carpenter, Jeff Suppan y Anthony Reyes, quienes limitarón a una pobre ofensiva de los Tigres de Detroit, que definitivamente les pegó la semana de descanso, algo fatal a un equipo que bateó mucho en la serie divisional contra los Yankees y del campeonato contra Oakland pero aquí donde está lo bueno no pudo. Sus principales bates como el MVP de la post-temporada como Plácido Polanco de 17-0, Magglio Ordóñez 19-2 (105), Craig Monroe 20-3 (150) e Iván Rodríguez 19-3 (158) fueron suficientes para mostrar una cara que no se tomaba en cuenta, aparte de los inumerables fallas defensivas, tras no concretar jugadas de rutina que por ahí se fallaron.
Y es que hasta 8 errores hizo la defensiva de los Tigres, en la que 22 carreras permitidas por el pitcheo, 8 fueron productos de los pecados que estamos relatando, la mayor cantidad para un equipo desde la temporada 1956 en la que los Yankees de Nueva York jugaron la serie mundial ante los Dodgers de Brooklyn.
Ciertamente Albert Pujols hizo muy poco en la serie ya que los felinos estaban preocupados por lo que podía hacer el dominicano y no se preocuparon en los demás bates que aprovecharon como en el caso de Scott Rolen, Jim Edmonds, Yadier Molina y el MVP del clásico de otoño David Eckstein quien se fue de 22-8 para 364 ave, con 3 dobles, 4 impulsadas y 3 anotadas.
Todo el crédito para un manager de la categoría de Tony La Russa, que supo como llevar a un equipo limitado en ocasiones hasta el máximo nivel y tener la corona luego de tanto tiempo. Además se úne a Sparky Anderson (Cincinnati y Detroit) como los únicos managers en la historia de las mayores en ser campeones en ambas ligas. Otro adicional es que fue la primera vez desde 1912 que un equipo se adjudica la serie en casa en un estadio inaugurado en la misma temporada. Los Medias Rojas lo habían logrado en ese año, inaugurando el Fenway Park de Boston.
No queda otra de felicitar a la fanaticada de San Luis, quienes creyeron en su equipo y que nuevamente se cae las teorías, números, estadísticas y para usted de contar cuando ve a un equipo con tanta sangre en las venas ya que en una serie mundial todo sucede porque es otra cosa, otra manera de jugar y la mística de La Russa junto con casi perfecto de la manera com sus muchachos enfretaron cada desafío los acredita como los campeones de esta temporada 2006.
Jean Carlos “El Comandante” Arias Troisi
Imagen cortesía de www.espn.com















Déjame un comentario